jueves, 25 de abril de 2013

This is the start of something beautiful. This is the start of something new.

Esto es por todas las veces que entrecierras los ojos. Por cada vez que te dejas crecer el pelo. Por las camisetas que tiras al suelo. Por los gritos de rabia y felicidad. Por las lágrimas que no he podido evitarte. Por hacerme sonreír con cada mirada. Por ilusionarme una y otra vez. Por hacerme soñar de nuevo. Por las maletas que te he visto cargar. Por cada vez que te lavas los dientes y yo quiero estar a tu lado. Por las marcas de tu espalda. Por el lunar que tienes en la sien. Por esa sonrisa torcida. Por cada vez que te muerdes las uñas. Por la curva del cartílago de tus orejas. Por cada vez que sudas. Por cada vez que deshaces la cama y duermes destapado. Por cada vez que te afeitas y te cortas. Por las veces que he deseado tenerte aquí. Por ese bañador negro y la costilla que siempre se te nota. Por el último libro que te leíste y la última canción que has escuchado. Por ese coche rojo. Por esos 88 quilos que se levantan a abrirme la puerta. Por todo el tiempo en el que no me había fijado en ti. Por las dos cabezas de altura que me sacas. Por la última vez que tuviste cita en el médico. Por la persiana que has dejado levantada. Por todas las veces que no bajas la tapa o no apagas la luz. Por cuando echas en falta el consuelo de quien se acuesta en el lado izquierdo de tu cama. Por las veces que has roto un plato. Por tantas veces en las que no has dicho mi nombre. Por otras tantas en las que yo he dicho el tuyo. Por el botellín de agua que hay en la mesita. Por la borrachera del verano de los 15. Por las cervezas del primer mundial que ganamos. Por soportar tus ronquidos. Por cada vez que te dejas el grifo abierto. Por cada vez que miras al cielo y suspiras. Por las pesadillas que te despiertan. Por cada vez que en sueños te abrazas a la almohada. Por cada vez que te enfadas y no dejas de dar portazos. Por cada vez que pones la mesa. Por nuestro primer beso en el baño, en medio de la calle, en tu coche, en el cine, en el parque. Por cada vez que te has rendido. Por cada vez que no lo has hecho. Por tantas veces que has comido solo. Por los abrazos en la playa, mientras haces la cena, antes de un examen importante. Por cada vez que te duchas y dibujas en el espejo. Por la primera vez que me cogiste la mano. Por todas las veces que me he puesto tu ropa. Por todos los mensajes de buenas noches. Por todas las fotos que decoran las paredes de tu cuarto. Por el día en el que conocí a tus padres. Por las palomitas que siempre se te caen al suelo. Por cada una de las bromas que nos hemos gastado. Por todos los regalos y las flores. Por las peleas y las reconciliaciones. Y por cada uno de tus "te quiero". Sí, sobre todo por esos.

Escrito con pluma de lechuza mojada en lágrimas de ave fénix.

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